Hablaba hacé poco con un amigo sobre la aportación de nuestras relaciones en nuestra vida.
El me decía: “Desde que estoy con X mi vida profesional ha mejorado, he madurado”.
Yo pensaba lo bueno que era eso para el, pero todavía no se acercaba a lo que yo había recibido.
El continuaba diciendo: “También he notado que me cuesta menos relacionarme con otras personas”.
Yo seguía pensando lo bueno que era eso para el, incluso lo bueno que sería para, pero todavía no se acercaba en absoluto a lo que yo había recibido.
El se emociono y empezó a contarme todo lo que esa persona le había dado “ha conseguido que me acerque a El, de forma incondicional, que me siente en un banco y hable durante unos minutos contándole a El mis problemas”.
Yo emocionado por lo bonito que era, le sonrei y le dije: “eso se acerca mucho a lo que Y me ha aportado, de hecho hasta me planteo mi futuro de otra forma, pero aún así no es lo que más se acerca…”
El me pregunto y para ti que es lo más importante que Y te ha aportado.
Guarde silencio unos segundos y le contesté: “Amor”.
Por dentro yo seguía pensando en todo lo que Y me había aportado: Ganas de vivir, de ser feliz, de abrir mi corazón.
El amor que me aportaba era lo que me hacía contarle hasta el último detalle de mi vida. Bueno y malo. Cosas que nunca había contado a nadie. Cosas que antes hacían que me sientera mal por no sacarlas fuera de mi. Cosas que ocultaba por miedo a lo que pudieran pensar de mi…, pero sabía que Y no iba a mirarme con mala cara.
Sabía que me escuchaba.
Sabía que me entendía.
Etiquetas: Lo que me gusta de ti